Despidamos el 2013 como se merece, con un gran ¡SALUD!

31 de diciembre de 2013, por Mauricio Rojas

DSC_0033

Ello por los progresos que lo convierten en el mejor año de la historia. Cierto que nos han golpeado las noticias de los desastres naturales, como el tifón Haiyan en Filipinas, o los conflictos armados, como el de Siria o Sudán del Sur, pero no dejemos que los árboles nos impidan ver el bosque: la pobreza, la desnutrición, la mortalidad infantil, el analfabetismo y otros males seculares de la humanidad han seguido retrocediendo, así como lo han hecho durarte los últimos decenios de intensiva globalización. El crecimiento económico de las regiones más pobres de la tierra –como África Subsahariana o Asia del Sur– fue notable, superando por mucho al de los países desarrollados, tal como lo han venido haciendo desde hace más de una década. Se ha quebrado así, de manera duradera y generalizada, aquella tendencia que antaño concentraba los beneficios del progreso en los países ricos. Así, el peso económico de los países en desarrollo, que no llegaba ni a la mitad del de los países desarrollados en 1991, superó en 2013 –por primera vez en la historia moderna– al de estos últimos. América Latina, por su parte, veía como su ingreso real per cápita volvía a crecer, triplicando los niveles alcanzados hace treinta años. Al mismo tiempo, la pobreza bajaba a niveles récord: alcanzando al  27,9% de la población, mientras que en 1990 aquejaba al 48,4% de los latinoamericanos.

En otras palabras, el mundo está progresando a pasos agigantados gracias a la globalización y la libertad económica. Deseemos por ello que el 2014 supere al 2013 como el mejor año en la historia de la humanidad, y que los grandes progresos económicos y sociales se traduzcan esta vez en sólidos avances de la democracia y las libertades individuales.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: