El enigma argentino

 por Mauricio Rojas 

safe_image“Hacia fines del siglo XIX el caudillo dejó el poncho y se puso frac, como bien dijese Juan Bautista Alberdi. Pero la esencia de sus métodos no cambió y Argentina fue consolidando esa tradición de personalismo, clientelismo y autoritarismo que luego se vería reforzada, incorporando elementos del fascismo europeo, por Juan Perón y sus secuaces cada vez más depredadores, como Carlos Menem y los esposos Kirchner”.

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